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Sip, fue toda una sorpresa (al menos para mi) descubrir que…

…el comer pavo en la celebración de Thanksgiving es una tradición que tuvo sus orígenes en México!

¡¡¡¿Cómo?!!!

Esa fecha tan importante en Norte Amércica, cuando las familias se reúnen el último jueves de noviembre, así tengan que viajar miles de kilómetros, para comer pavo horneado, puré de papa, gravy, salsa de arándanos, pay de calabaza entre otros acompañantes. Y el plato central… estelar, ¡es un guajolote!
Así va la historia:

Cuando los conquistadores españoles vieron que el guajolote era un manjar para los aztecas, se lo llevaron de regreso a España como parte de sus trofeos de la nueva tierra.

Pronto se empezó a criar en el viejo continente y a correr la noticia de que era una carne blanda, deliciosa y difícil de conseguir.

Los españoles la llamaron «pavo» por su parecido al pavoreal, aunque son especies muy diferentes.

Cuando esta ave llegó a Inglaterra, la bautizaron como «Turkey» porque todo lo raro en ese entonces venía de Oriente, por la zona de Turquía.

Además de convertirse en un símbolo de las cenas de los monarcas, ésta tradición viajó con los peregrinos a las colonias inglesas, a lo que hoy es Estados Unidos.

Así es cómo se originó la tradición del pavo en la cena de acción de gracias: Thanksgiving.

Así México regaló el guajolote o «pavo» al mundo.

La industrialización hoy en día cría pavos de forma masiva y los mantiene en congeladores hasta dos años!!! (Muchas veces los re-etiquetan)

 

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